Si existe una palabra para definir al Caballo, ésa podría ser ardor. Su temperamento fogoso, su impulsividad, el gran caudal de energía que despliega, todo se conjuga para que vaya por la vida aceptando todos los desafíos que se le presenten.
Es un trabajador metódico e incansable, posee muchos talentos y un trato agradable, por eso a su alrededor genera un buen clima de trabajo. Para él, el éxito es todo y si por alguna razón uno de sus proyectos fracasa, le llevará tiempo recobrarse de esa humillación (así la vive él) y rearmarse nuevamente.
El Caballo es de naturaleza inquieta y se aburre con facilidad, su mente inquisitiva y curiosa necesita ser alimentada permanentemente con sensaciones nuevas.
Detesta que le pongan límites. Para ser feliz le resulta indispensable una cuota de independencia y libertad. Las normas, las reglamentaciones provocan en él intensos sentimientos de rebeldía.
No desea sentirse responsable por nadie, excepto por sí mismo.
Es un aventurero solitario, un viajero incansable y se queda poco tiempo en un sitio. Su naturaleza adaptable le permitirá sentirse bien, aun en los lugares más exóticos o con costumbres extravagantes.
Las personas del sexo opuesto se sienten atraídas por ese fogoso personaje, ya que a su lado la vida cobra una dimensión inusitada, los placeres son más placeres, las sensaciones son más intentas, con él es casi imposible aburrirse. El caballo quiere encontrar en su pareja su entusiasmo para encarar la vida y la misma pasión para hacer las cosas; si no lo secundan con ímpetu pierde interés. Tendrá muchos romances antes de formalizar una pareja. Cuando lo haga, será leal y protector con ella.
Si bien es un poco terco y egocéntrico, tiene una faceta altruista que lo impulsa a ayudar a los demás.
Por eso, a pesar de la intensa actividad que despliega, y que a algunos los lleva a suponer que carece de vida interior, él posee intereses profundos. Es un idealista y le gusta defender causas nobles. Por eso, le cuesta aceptar el aletargamiento y la pasividad que otros demuestran frente a los carenciados o las injusticias.
Odia el engaño, la traición y la mentira: tres cosas que no perdona.
Es locuaz e inteligente, no tiene problemas con las relaciones públicas… si es que aprende a controlar su ímpetu y su lengua. Como le gusta viajar y se adapta muy bien a otras culturas, puede establecer lazos comerciales con otros países con mucho éxito.
Disfruta las actividades al aire libre, por eso puede ser un excelente entrenador de rugby, instructor de equitación o profesor de esquí o cualquier otra actividad en la que pueda actuar según sus propias iniciativas.