Si al temperamento del Caballo se le suma el elemento Fuego, se produce una de las combinaciones más fuerte y explosivas de todo el zodíaco. Su vida es todo, menos simple. Extravagante, con buen sentido del humor, llevará una vida social intensa. Inteligente y enérgico no tiene problemas en su profesión. No es conservador y encontrará soluciones creativas a los más difíciles problemas. Le atraen las mujeres agresivamente hermosas y sofisticadas. Es un amante supersensual y delicado.