Desconcertante, imaginativo, idealista y reservado, el Gallo no hace nada a medias. Se mueve en un mundo de valores absolutos y lucha encarnizadamente por hacer prevalecer sus convicciones o proyectos.
Es un verdadero luchador, las adversidades lo estimulan y goza trabajando frenéticamente. Un tanto terco, cuando algo se le mete en la cabeza no descansa hasta conseguirlo. Con sus patas y su pico, escarba la tierra hasta encontrar una lombriz y luego tira de ella hasta sacarla. Es ambicioso y esta descomunal energía le sirve para cautivar al auditorio: dejen hablar a un gallo y doblegará la voluntad de quienes lo escuchen.
El Gallo está convencido de que puede forjar su propio destino con estoicismo y sin ayuda de nadie. También es absolutista en sus opiniones y desea que todos la compartan y aprueben, aunque éstas muchas veces sean extravagantes, igual que su conducta.
Vive en un mundo utópico, sustentado por su idealismo y su deseo de cambiar al mundo. A pesar de no tener una naturaleza belicosa, su complicada personalidad le dificulta trabajar en equipo; cuando no encuentra aprobación inmediata, se siente atacado y se transforma en una persona hiriente y violenta.
Es franco y no sabe callarse la boca; desconoce la palabra diplomacia. Sin embargo, es muy difícil hacerle hablar de lo que siente o conseguir que cuente sus secretos.
No se lo engaña fácilmente, porque siempre está funcionando su penetrante inteligencia y su mente cauta y escéptica filtra toda la información que recibe. Aunque no es diplomático con sus asuntos, el Gallo e un excelente mediador en conflictos ajenos, lo ayuda su percepción y su capacidad de separar los sentimientos de los hechos.
Excelente anfitrión, adora entretener a los demás. Es un amigo leal que muestra mucha indulgencia con los defectos, manías o errores de quienes quiere. Cuando ama es capaz de mover montañas para hacer feliz a su pareja.
Tiene talento y éxito le será fiel en cualquiera de las muchas actividades que se proponga realizar. Pero, si hay algo seguro, es que no trabajará en profesiones en las que tenga que luchar con lo administrativo o la burocracia.
Se destacará en las actividades que requieran buscar pistas y descubrir cosas ocultas. Será un buen psiquiatra, un prestigioso médico o un descollante periodista de investigación.
Gracias a su glamour puede ser actor. Su creatividad lo puede encauzar por los caminos del arte y ser un destacado pintor o escultor.