Se distingue por su vitalidad e inteligencia. Estas dos cualidades le permiten imponerse por sobre los demás, quienes sienten un gran respeto por él. Tiene tantos intereses, que es ocasiones se dispersa. Es terco y competitivo, por eso detesta no salirse con la suya. Es vivaz y sociable. Le gusta que lo admiren y que le reconozcan sus méritos. Puede caer en estados de desaliento si no se siente querido. Tiene éxito con el sexo opuesto y es muy leal y apasionado con su pareja.