La Rata nació para triunfar, para ser la primera, y como es hiperactiva, multifacética, creativa y original, lo logra. Es una fecunda usina de ideas y posee una inagotable energía; por eso, logra vencer los obstáculos. El mayor defecto que aparece en algunos casos, consiste en creer que “el fin justifica los medios”, entonces se vuelve inescrupulosa y despiadada. Esto la puede llevar a perder amigos de toda la vida o a pelearse con socios leales.
Los nativos de este signo sienten que deben vivir la vida al límite de sus fuerzas físicas, emocionales y mentales… y eso se ve en el empeño que ponen en su trabajo y la pasión que desatan en sus amores. Sin embargo, debajo de esto subyace una sensación de angustia que no los abandona casi nunca: desean estar simultáneamente en muchos lugares, emprender distintos proyectos al mismo tiempo, tener varios romances.
Como el dinero ocupa un lugar fundamental en su vida. La Rata trabaja para obtenerlo. Pero luego -como no es gastadora- en el mejor de los casos, lo ahorra; en el peor, su ambición se transformará en avaricia.
Siente placer por el lujo, la sofisticación y la buena comida. Es poco probable que rechace la invitación a una fiesta. También, le gusta estar donde haya abundancia de acción. Sin embargo, esos ambientes pueden introducirla en laberintos peligrosos para ella, ya que se entrega a excesos con facilidad.
Algo que desconcierta a quienes la rodean es que puede estar muy eufórica y luego, caer en una gran depresión, desconoce los puntos medios.
Una de las lecciones que la Rata debe aprender en esta vida es la de la mesura y la sabiduría, ya que el éxito en su vida (tan buscado por ella) le llegará siempre y cuando logre una estabilidad interna y pueda jerarquizar sus intereses separando la paja del trigo.
Se podría definir a la Rata con cuatro palabras: seducción, riesgo, creatividad, triunfo. Por lo tanto, allí donde aparezcan estos ingredientes, ella va a estar presente: deportes de riesgo, periodismo, cine, T.V., publicidad, círculos de escritores o de artistas plásticos. También, en profesiones donde la oratoria desempeñe un papel importante: diplomacia, política, enseñanza, ventas.